La IA tiene un impacto cada vez mayor en los almacenes: robots coordinados, pedidos 24/7, rutas optimizadas y hasta 10 veces más capacidad operativa que los modelos tradicionales.

La IA no sustituye la gestión del inventario, sino que convierte señales dispersas —ventas, estacionalidad, promociones, tiempos de entrega y capacidad— en decisiones operativas.
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La integración de datos sobre materiales, procesos y productos permite reducir puntos ciegos, responder a nuevas regulaciones y recuperar valor tras el primer ciclo de uso