La relación con el cliente dejó de ser una función comercial para convertirse en una capacidad estratégica. CX Management, Loyalty 3.0 y el OBMC permiten diseñar vínculos medibles, relevantes y escalables.

El 69% de los ejecutivos consultados por Infor evalúa o prueba inteligencia artificial, pero solo 10% reporta su uso en procesos. La resistencia al cambio y la madurez tecnológica frenan la adopción.
Process Mapping y Value Stream Mapping permiten rediseñar las actividades clave del negocio, reducir esperas y coordinar capacidades para crear valor desde la perspectiva del cliente.
La IA puede acelerar el desarrollo de productos, analizar mercados y mejorar procesos industriales. Aprovecharla exige datos confiables, validación técnica y una estrategia que dé sentido a los resultados.